La educación es un derecho para todos los niños, jóvenes y adultos. Es un proceso mediante el cual se transmiten los conocimientos y las herramientas necesarias para que cada persona obtenga experiencias y desarrolle determinadas competencias y habilidades que les permita tener un buen desempeño en la sociedad. El resultado final de este proceso es incierto, dado que las personas nunca dejan de aprender ni obtener nuevas destrezas. No obstante, se debe considerar que las etapas iniciales del sistema educativo son cruciales para la formación del individuo porque no solo se le compartirá información sobre su entorno, sino también se reforzará sus valores y aspectos formales como la ciudadanía, para que sean responsables al momento de actuar y tomar decisiones durante su adultez.